Chipa Guazú atípico.
El chipa guazú es un plato típico de Paraguay, según Wikipedia es una de las 70 variedades de chipa. Su origen se remonta a épocas precolombinas, era un plato típico de la gastronomía guaraní que sirve de acompañamiento o guarnición para otros preparados, como acompañamiento del famoso mate cocido, entre otros.
Nunca en mi vida había hecho chipa guazú y me pareció interesante investigar y buscar versiones veganas pero ninguna me satisfizo. Algunas recetas que vi usaban tofu y leche de soja, la verdad no soy muy amante de ninguno de esos dos ingredientes, aunque en mis primeros años consumí bastante creo que ya no es algo que me agrade tanto que digamos.
Pensé en ir a algo más básico, ¿qué realmente necesita un chipa guazú? ¿cuál es la base de la receta? ¿cómo crear a partir de algo desconocido? Bueno, básicamente, es un pastel de maiz y como tal necesita tenor graso, necesita un medio líquido para procesar, un poco de condimento para darle sabor... entonces, en el apuro de hacerlo para compartir en familia hice una primera versión, esta sería una segunda y así la fui afinando la receta.
Usé como un kilo de choclo, este ingrediente aporta hidratos de carbono, almidón y fibra a la preparación, calcio, ácido fólico, vitaminas del complejo B, vitamina E, ayuda también a combatir el tránsito lento, es diurético, antioxidante, nambreana luego.
Como no quería usar una versión comercial de leche vegetal me aventuré a probar otra versión de mi receta de leche de coco, normalmente uso el coco brasilero, el típico coco de playa para mi leche de coco, pero en ésta ocasión probé una receta con los coquitos más pequeños que se consiguen acá, compré directamente el coco rallado que suelen vender para repostería, hay que fijarse que sea el que no trae azúcar agregada.
Con cuatro cucharadas soperas de coco rallado y medio litro de agua sale una leche bastante sabrosa, en caso de querer beberla se cuela y listo, el coco escurrido se puede usar en otras recetas pero como iba ser para chipa guazú no lo colé. El coco tiene propiedades antioxidantes, antiparasitarias, estimula las defensas, también aporta calcio, hierro y otros. Aporta, también, ácidos grasos, alto contenido de fibras por lo que ayuda a regular la función intestinal.
En ésta versión le agregué semillas de chía hidratadas para ligar la mezcla pero en pruebas posteriores noté que no es absolutamente necesario pero le aporta ácidos grasos como el omega 3, tiene 5 veces más calcio que la leche y 2 veces más proteína que cualquier otra semilla.
La calabaza o andai tiene alto contenido de fibra, vitaminas A, E, también del complejo B, ácido fólico, minerales como hierro, zinc, calcio, potasio, magnesio que también tienen el coco y el choclo. También, se la considera antioxidante por su contenido de betacarotenos. En ésta receta uso una pequeña cantidad, hervida previamente, pero se puede usar fresca rayada para que se cocine con el choclo.
Esta receta usa cebolla y ajo salteado en masala de especias pero es absolutamente opcional. La masala es el nombre que se usa en la cocina oriental para la mezcla de especias, se suele echar al aceite tibio para que libere sus propiedades, es importante que no se quemen las especias.
Algo que no hice en esta versión pero que es importante para desmoldar es agregarle dos cucharadas de aceite a la preparación, y enaceitar el molde. Quizás, incluso agregar la mezcla al molde con el aceite caliente, metiendo el molde 5 minutos antes de colocar la masa.
Receta
-1 kilo de choclo desgranado.
-1/2 litro de leche de coco.
-300 grs. aproximadamente de Andai.
-2 cebollas medianas.
-2 dientes de ajo.
-2 cucharadas de aceite.
-Sal a gusto.
-3 cucharadas de semillas de chía.
Preparación
Primero, se procesan cuatro cucharadas de coco rayado en medio litro de agua para la leche. Se reserva para procesar con el choclo.
Hidratamos la chía, mínimo 15 a 20 mínutos (opcional).
Se precalienta el horno por espacio de 15 a 20 minutos. Mientras, se pican la cebolla y el ajo y se saltean con la masala (opcional) hasta que la cebolla este traslúcida.
Luego, se procesan la leche de coco con el choclo, en este momento agregamos la sal y el andai. Apartamos.
Aceitamos el molde a elección, en éste caso usé los moldes de muffins pero puede ser de otro tipo. Se puede calentar el aceite cinco minutos antes.
Finalmente, mezclamos la cebolla salteada con la mezcla de choclo y andai, la chía hidratada y procedemos a colocar en el molde y en caso de usar moldes de muffins el tiempo se acorta considerablemente, llevamos al horno por un lapso de 20 a 30 minutos. En un molde más grande puede llevar de 40 minutos a 1 hora.
La temperatura del horno es media, no muy fuerte ni muy bajo, oscilaría entre los 200° hasta 260°
Espero que intenten la receta y me digan que tal les salió, si le agregan o le sacan cositas me cuentan. Por cierto, la receta de sopa paraguaya atípica es similar pero en lugar de choclo se usa harina de maíz.
El link con el vídeo de la receta.




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